La Nueva Evangelización: “La misión del día a día”.
Es un hecho evidente la expansión en la mayoría
de nuestros pueblos y ciudades durante las últimas décadas; en Marchena, esta
expansión y crecimiento de población, ha tenido lugar principalmente en el
entorno de la Barriada Madre de Dios, que es ahora la zona popular y populosa
por excelencia.
Habida cuenta que los templos históricos, que
ciertamente son muchos y buenos, están ubicados, como es natural, en la vieja
Marchena, esto ha planteado un reto a nuestra Comunidad Cristiana Católica. La
misión la tenemos en casa, es necesario acercar los servicios de la Iglesia,
que celebra y promueve la Fe, a la gente en su propio entorno. Se pretende que
los fieles puedan realizar sus actividades religiosas en el lugar donde viven,
con su propio vecindario; sobre todo en
relación a niños y mayores.
La Evangelización nueva nos pide convivencia y
acompañamiento entre unos y otros con la consiguiente necesidad de lugares
dignos donde hacerlo. Y esta no puede llegar con facilidad a un barrio que para
cultos, encuentros, catequesis y celebraciones varias tengan que desplazarse a
una considerable distancia. Pudiendo y debiéndolo hacer en un lugar cercano.
Por otra parte, la Iglesia de la sociedad moderna,
además de hogar común para sus fieles, puede y debe promover y prestar
servicios varios, que a modo de Centro Cívico se ofrezca a los ciudadanos
en general en su propia cercanía.
Por todo ello y otra serie de razones que están
en la mente de todos, un grupo de vecinos ha emprendido la ardua y hermosa
tarea de construir un complejo parroquial que cumpla bien estos cometidos. Se
intentará llevar a cabo este proyecto, ya en proceso de elaboración, sobre una
parcela de 1.152 m.2 que tendrá 1950,90 m.2 construidos,
cedida por el Ilmo. Ayuntamiento de Marchena, en la que además de un
espacioso templo habrá dependencias y salones de usos múltiples.
Y con la filosofía de “ A Dios rogando y con el
mazo dando” labora ya la comisión “Pro-construcción del Complejo
Parroquial Madre de Dios” para que el Barrio pueda tener un lugar emblemático
con el que sienta identificado y cómodo. Estoy seguro que tanto el propio Barrio
como el Pueblo y en especial, el pueblo cristiano y sus asociaciones, harán
suyo este proyecto.
Será una tarea ingente, porque se quiere algo
digno y práctico, como no puede ser de otra manera; será una hermosa herencia
que nosotros, los de hoy legaremos a nuestros hijos, en los que dará abundantes
frutos espirituales y humanos a lo largo de tiempo y tiempo.
PADRE TOMÁS JAVIER GAGO.
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